México es el mercado más grande de e-commerce en América Latina. Con USD 42.000 millones de GMV, 130 millones de habitantes y una clase media que compra online todos los días, el país representa una oportunidad enorme para marcas de Argentina, Colombia y el resto de la región. Pero vender a México desde otro país no es lo mismo que vender dentro de tu propio mercado. Hay aduana, aranceles, logística cross-border, pasarelas de pago distintas y una dinámica de consumo que tiene sus propias reglas.
En esta guía, basada en entrevistas con 8 marcas que ya venden a México desde Sudamérica, te contamos todo lo que necesitás saber: desde cómo armar tu primer envío hasta cómo elegir la pasarela de pago correcta, pasando por el depósito fiscal —ese concepto que nadie te explica y que puede comerse tu margen entero—.
El panorama: ¿por qué vender a México?
México no solo es grande: es accesible. A diferencia de vender a Estados Unidos o Europa, donde las barreras regulatorias y los costos de entrada son altísimos, México tiene acuerdos comerciales con casi toda América Latina, una logística cada vez más integrada y un consumidor que ya está acostumbrado a comprar productos del exterior. Según la AMVO, el 18% de los compradores online mexicanos ya hizo al menos una compra cross-border en el último año.
Las categorías con mayor demanda de productos extranjeros son moda y accesorios (31%), alimentos gourmet y bebidas (22%), cosmética y cuidado personal (18%) y decoración y hogar (14%). Si tu marca está en alguna de estas categorías, México es tu mercado natural de expansión.
Paso 1: entendé los aranceles antes de mandar nada
El error más común de las marcas que intentan vender a México es no calcular los aranceles antes de publicar el precio. México aplica el Impuesto General de Importación (IGI), que varía según la fracción arancelaria del producto. Para la mayoría de los bienes de consumo, el IGI va del 0% al 20%, pero hay categorías —textiles, calzado— donde puede llegar al 35%.
"Nosotros mandamos un primer lote de carteras de cuero sin revisar la fracción arancelaria. El arancel era del 30%. La ganancia se evaporó en la aduana", cuenta Martín Pereyra, fundador de una marca de marroquinería argentina que hoy vende a México con márgenes sanos después de renegociar con su proveedor de logística.
"La clave no es evitar la aduana —es imposible—, sino conocer exactamente cuánto vas a pagar antes de poner el precio. Si hacés eso, el cross-border es viable. Si no, es una lotería."
Para productos de Argentina, el T-MEC no aplica directamente, pero México tiene acuerdos bilaterales que reducen aranceles para ciertos productos. Para Colombia, la Alianza del Pacífico elimina aranceles en la mayoría de las categorías. Consultá con un despachante de aduana antes de armar tu estrategia de precios: es la inversión de USD 100-200 que mejor retorno te va a dar.
Paso 2: logística y envíos — el cuello de botella
Hay tres modelos para enviar productos a México desde Sudamérica, y cada uno tiene sus ventajas y sus dolores de cabeza.
1. Envío courier puerta a puerta (DHL, FedEx, UPS). Es el más simple: el courier se encarga de todo, desde la recolección hasta la entrega final al cliente mexicano, incluyendo el despacho aduanero. El costo es alto —un envío de 1 kg desde Buenos Aires a CDMX puede costar USD 40-60—, pero para productos de alto valor o low volume, es la opción más segura. Cuatro de las ocho marcas que entrevistamos usan este método para sus primeros meses de operación, y dos lo mantienen como canal permanente.
2. Depósito fiscal en México. Este es el modelo que usan las marcas que escalan. Consiste en alquilar espacio en un depósito fiscal —una bodega habilitada por la autoridad aduanera mexicana— donde podés almacenar tu mercadería sin pagar aranceles hasta que se venda. Cuando se concreta la venta, el producto se nacionaliza y se envía al cliente final desde México. La gran ventaja: el envío local dentro de México cuesta una fracción del envío internacional —MXN 80-150 (USD 4-8)— y el tiempo de entrega pasa de 10-15 días a 24-48 horas.
"El depósito fiscal cambió todo. Pasamos de vender 15 pedidos por mes a 200. El cliente mexicano no quiere esperar dos semanas: quiere su producto en dos días. Si no podés ofrecer eso, no competís", explica Daniela Ríos, de una marca de indumentaria colombiana que usa un depósito fiscal en Monterrey.
Los depósitos fiscales más usados están en Nuevo Laredo, Monterrey, CDMX y Guadalajara. El costo de almacenamiento ronda los USD 3-5 por metro cúbico por mes. Empresas como DHL Supply Chain, Ryder y Solistica ofrecen este servicio integrado con fulfillment.
3. FBA México (Fulfillment by Amazon). Si vendés por Amazon México, podés enviar tu inventario a los centros de distribución de Amazon en México y ellos se encargan del almacenamiento, picking, packing y envío. La contra: tenés que hacer el despacho de importación vos (o tu freight forwarder) antes de que llegue al fulfillment center. Amazon no se hace cargo de la aduana en el cross-border inbound. Pero una vez que la mercadería está en FBA, la experiencia para el cliente es impecable: Prime, devoluciones, tracking.
📍 Regla de oro del cross-border logístico
No escales sin tener la logística resuelta. El 60% de los compradores mexicanos abandonan el carrito si el tiempo de entrega estimado supera los 7 días. Si vas a vender a México, la meta tiene que ser entrega en 2 a 5 días hábiles. Para eso necesitás inventario en territorio mexicano: depósito fiscal, FBA o un 3PL local. El envío internacional directo al consumidor es viable para validar, pero no para escalar.
Paso 3: pasarelas de pago — qué aceptan los mexicanos
El consumidor mexicano online paga distinto que el argentino o el colombiano. El 45% usa tarjeta de débito, el 30% tarjeta de crédito, el 15% paga en efectivo en tiendas de conveniencia (OXXO, 7-Eleven) y el 10% restante usa billeteras digitales o transferencias. Ignorar los pagos en efectivo en OXXO es dejar fuera al 15% de los compradores.
Las pasarelas de pago que mejor funcionan para cross-border hacia México son:
Mercado Pago: La más usada en México. Acepta tarjetas, OXXO, SPEI (transferencias) y cuotas sin interés con Mercado Crédito. Si ya tenés cuenta de Mercado Pago en Argentina o Colombia, podés abrir una cuenta en México con el mismo panel. La comisión estándar es del 3.49% + IVA para pagos con tarjeta.
Stripe: Disponible en México desde 2021. Permite cobrar en MXN con liquidación en USD. La comisión es del 2.9% + MXN 3 por transacción. Ideal si tu operación ya está en Stripe y querés agregar México sin abrir otra pasarela.
Conekta: La pasarela mexicana por excelencia. Ofrece OXXO, SPEI y tarjetas. Comisión del 2.9% + MXN 2.5. Muy buena integración con Shopify, WooCommerce y Tiendanube. Si vas a vender fuerte en México, tener Conekta además de Mercado Pago te da cobertura total de métodos de pago.
PayPal: Sigue siendo relevante en México, especialmente para compradores transfronterizos que desconfían de pasarelas locales. La comisión es alta (4.4% + tarifa fija), pero para un primer mes de prueba puede ser suficiente.
Paso 4: consideraciones impositivas y regulatorias
Vender a México desde el exterior no requiere constituir una empresa en México si facturás menos de ciertos umbrales —el Régimen Simplificado de Confianza aplica—. Pero si tu volumen mensual supera los MXN 300.000 (USD 16.000), vas a necesitar darte de alta en el RFC (Registro Federal de Contribuyentes) y pagar IVA del 16% sobre las ventas en territorio mexicano.
La buena noticia es que, gracias a los acuerdos comerciales, en la mayoría de los casos no hay doble imposición: lo que pagás de impuestos en México lo podés acreditar contra los impuestos de tu país de origen. Pero necesitás un contador que entienda fiscalidad cross-border —otra inversión de USD 100-200 por mes que se paga sola con lo que te ahorra en multas—.
Lo que aprendieron las 8 marcas (y lo que harían distinto)
Entrevistamos a 8 marcas —4 argentinas, 3 colombianas y 1 peruana— que ya venden a México. Estas son las lecciones que todas repitieron:
1. No subestimes el costo de la devolución. El comprador mexicano devuelve más que el argentino o el colombiano —la tasa de devolución en moda puede llegar al 20%—. Si no tenés un proceso claro de logística inversa, cada devolución te va a costar el doble del envío original.
2. Poné los precios en pesos mexicanos. Parece obvio, pero varias marcas empezaron publicando en USD y convirtiendo al checkout. El mexicano compra en MXN. Si ve un precio en dólares, desconfía —o directamente se va—.
3. El depósito fiscal es el secreto para escalar. De las 8 marcas, las 3 que más venden —más de 500 pedidos al mes— usan depósito fiscal o FBA. Las que hacen envío directo están estancadas en 20-50 pedidos al mes. La diferencia no es marginal: es estructural.
4. Invertí en atención al cliente en horario mexicano. Si tu cliente te escribe un miércoles a las 2 PM hora CDMX y vos le respondés a las 8 PM hora Buenos Aires, ya te ganó un competidor local. Contratá a alguien en México o ajustá turnos para cubrir el huso horario. Tres marcas perdieron clientes por esto antes de corregirlo.
Esta guía se construyó con entrevistas a 8 marcas de Sudamérica que venden a México, datos de la AMVO (Asociación Mexicana de Venta Online) y consultas con despachantes de aduana y proveedores logísticos en ambos lados de la frontera. Junio 2026.
